DE LA EUTANASIA A LA OZONOTERAPIA: UNA HISTORIA QUE MUESTRA COMO SE PUEDE CAMBIAR LA CALIDAD DE VIDA CON OZONO

La historia de la médica cubana Leticia Franco, de treinta y siete años, – que había anunciado que iba a Suiza a padecer una muerte asistida y después renunció. Leticia pasó por un nuevo tratamiento, ganó calidad de vida, un «nuevo» amor y se casó.

Leticia ganó esperanza por medio de la terapia de ozono, un tratamiento de medicina no tradicional que emplea el ozono con la meta de acrecentar la cantidad de oxígeno en el cuerpo. Una médica de San Pablo, María Emilia Gadilla Serra, le ofreció el tratamiento como una medida complementaria, que no le promete la sanación, mas le da la ocasión de vivir mejor.

La pierna izquierda de Letícia, que en nuestra última visita estaba rota, cicatrizó. Ella ya logra pasear y tiene más fuerzas para efectuar sus labores. No obstante, prosigue lejos del trabajo. Su mejora es perceptible. Una vez que su historia se conoció, una persona del pasado retornó a su vida. Él tuvo contrariedades para llegar a Leticia, mas una vez que logró estar cerca, decidió que jamás más saldría de su lado. El resultado de esto fue un matrimonio en el civil que, dentro de poco, asimismo ha de ser efectuado en la iglesia.

La oferta de un nuevo tratamiento

Leticia estaba sin esperanzas, en tanto que su nosología, el Síndrome de Asia, no tiene cura. No obstante, con toda influencia del caso, la médica María Emilia Gadella Serra, una especialista en la terapia de ozono bastante humanitaria, la procuró. Ella tuvo complejidad en llegar a Leticia, puesto que es de São Paulo, mas con ayuda de una médica consiguió el contacto.

«Ella me charló sobre la ozonoterapia, que podría calmar el dolor, dar más calidad de vida, más ánimo, y me preguntó si no me agradaría intentar ir a S. Paulo a hacer», contó Leticia.

Terapia de Ozono
Ellos fueron a S. Paulo en el mes de abril. Leticia efectuó múltiples exámenes y los resultados mostraron que los antídotos que tomaba traían distintos efectos colaterales. Los presidentes de la Sociedad Brasileira de Ozono examinaron los resultados y charlaron que su cuerpo estaba bastante polucionado por aluminio y que si no empezara la ozonoterapia, podría no tener ni un par de meses de vida.

«Cuando vi los exámenes quedé muy molesta, por el hecho de que vi que moría aun», narró Leticia.

La medicina empezó la terapia de ozono y la mejora vino velozmente. En escaso tiempo Leticia pudo desamparar la morfina, que empleaba para calmar los dolores, como la mayor parte de los antídotos orales para el dolor.

«Absolutamente nadie jamás me prometió más años y más días de vida con el ozono, mas me prometieron calidad de vida – y que podían procurar. Y verdaderamente el ozono trae calidad de vida, quita la inflamación, reduce los dolores. Me quedé menos dependiente de los fármacos, no tomo más nada vía oral para dolor, consigo hacer actividad física ya, logré adelgazar, regresar más a mi cuerpo. El día de hoy me divierte, camino, no tiene más enfermeras en mi casa, la vida está comenzando a ser de nuevo como era «, narró Leticia.

La relevancia del amor
A través del ánimo y de la vitalidad que la terapia con ozono trajo, del apoyo de su esposo , los caminos de Leticia fueron siendo rehechos. El día de hoy planea el futuro y desea tener hijos.

«Yo estaba con la menopausia precoz hace 9 años, a raíz de la enfermedad. Con la medicina ortomolecular, así como la ozonoterapia, la doctora Emilia Serra pensó que en un par de años mi cuerpo sería de nuevo fértil -y eso ocurrió en un par de meses «, contó.