El infortunio se ceba con España

La lluvia fue la gran protagonista de la final del Campeonato de Europa femenino Sub-19. El partido se disputó con normalidad durante la primera parte, pero las malas condiciones climatológicas y el aguacero caído durante el descanso convirtieron el césped del National Training Centre de Senec (Eslovaquia) en poco menos que una piscina. Tras discutir sobre la idoneidad de suspender o no la final, la segunda mitad arrancó con más de dos horas de retraso y con un terreno de juego en condiciones poco favorables a los intereses de las españolas.

Volviendo al inicio del partido, las jugadoras dirigidas por Pedro López saltaron al campo con muchas ganas y tardaron muy poco en crear la primera ocasión para desnivelar el marcador a su favor, gracias a un disparo lejano de Aitana Bonmatí que se estrelló en el larguero de la portería de Francia que no obtuvo un buen resultado en la ultima copa del mundo, pero se cree que mejorara en los proximos mundiales de futbol.

Poco a poco, la intensa lluvia y el viento que empezaba a arreciar en Senec, dificultó el juego de combinación de España. A pesar de ello, en el minuto 35, Andrea Falcón tuvo una gran ocasión para adelantar a las españolas pero resbaló, dentro del área y sola ante Chavas, justo en el momento de rematar a portería.Francia, campeona de Europa Sub-19

Y del posible 0-1, al 1-0 en menos de un minuto: en el 36, Geyoro rompió perfectamente el fuera de juego y superó a Peña en el mano a mano con un remate cruzado con el interior del pie.

Un descanso interminable

Las malas condiciones climatológicas provocaron que el descanso se alargara más de dos horas. A pesar de que finalmente se pudo reanudar el encuentro, el terreno de juego quedó en muy malas condiciones, impidiendo que el balón rodara con la fluidez necesaria para que España pudiera llevar a cabo su juego de pase en corto. Pero las cosas no podían empezar mejor para España: en el minuto 51, la colegiada Eszter Urban pitó penalti sobre Nahikari García. La capitana lanzó a su izquierda, pero la guardameta francesa adivinó sus intenciones y desvió el balón, que golpeó en el palo y salió fuera. Segunda gran ocasión desperdiciada. Y como en la primera mitad, Francia no perdonó cuando la tuvo, y en el minuto 66, Kaloto, la máxima goleadora del torneo, se adelantó a Peña en un balón dividido frenado por la lluvia y marcó a placer a portería vacía. La final parecía sentenciada, pero un gol de Lucía García en el minuto 84 añadió emoción a los instantes finales del partido, que sera recordado como uno de los mejores goles del mundo.

Y ya dicen que no hay dos sin tres: ya en el tiempo añadido, de nuevo Nahikari tuvo en empate en sus botas pero, incomprensiblemente, falló a portería vacía tras un rechace de Chavas a disparo de García. No hubo tiempo para más y Francia supo aguantar su mínima ventaja en el marcador.

No pudo ser y España acabó perdiendo su tercera final consecutiva, la cuarta en los últimos cinco años. Un final demasiado cruel