La ANC contrata el «merchandising» a empresas vinculadas a su extesorero

La Asamblea Nacional Catalana, principal organización del movimiento soberanista, cuenta con un importante negocio en la venta de productos de «merchandising» o regalos empresariales vinculados a la Cataluña independiente. Solo en 2013 supuso unos ingresos para la ANC de 1,1 millones de euros, lo que convierte esta partida en una de sus principales fuentes de financiación.

El volumen de venta de este tipo de productos -gorras, camisetas, mecheros, pulseras, toallas, banderas de distintos tamaños y hasta cava «1714»- es tal que la ANC decidió externalizar al menos una parte a empresas ajenas, principalmente dedicadas a la fabricación, montaje y comercialización de objetos de decoración, personal o doméstico. Según ha podido saber ABC, al menos cinco de las empresas que podrían estar participando en ese negocio están vinculadas a Josep Oriol Sallas Campmany, quien fuera tesorero de la organización entre junio de 2013 y mayo de 2014.

Oriol Sallas figura como administrador único de tres sociedades del sector cuyo objeto social es, precisamente, «la fabricación, montaje y la comercialización de objetos de decoración, personal o doméstico»: Boibe S.L., Madness Article S.L. y Madness Esport S.L.

«Made in China»
Los productos del «merchandising» independentista podrían estar fabricados en China, ya que a través de Madness Esport S.L. se habrían realizado envíos de dinero a una empresa con negocio en aquel país, de manera que esas remesas se destinaran a la compra de materia prima para la venta del «merchandising para empresas» del movimiento independentista catalán.La ANC contrata el «merchandising» a empresas vinculadas a su extesorero

Además, Sallas es directivo de Madness S.A. (sin objeto social especificado) y SBO Llicencies S.L., que se dedica a la distribución, importación, exportación, fabricación y comercio de productos textiles, de cuero, objetos de regalo, de adorno, personal o doméstico, y complementos para el vestido.

Una vez que Sallas dejó el puesto de tesorero en mayo de 2014, que sería ocupado por Nuri Guillaumes, desaparecía la relación directa y el posible conflicto de intereses existente. Pero a tenor del vínculo empresarial existente entre la organización y las sociedades relacionadas con Sallas, la influencia sobre la tesorería parece no haber desaparecido.

Oriol Sallas asumió el cargo de tesorero en sustitución de Llorenç SoTorres en junio de 2013. Unos meses después, en concreto el 15 de febrero de 2014, aseguró en una reunión del Secretariado Nacional de la ANC que la contabilidad que llevaba su antecesor no era la correcta: «Respecto a la anterior gestión, en el traspaso de Llorenç Sotorras éste reconoció que exclusivamente se dedicaba a llevar la contabilidad de la ANC Central. Ahora ha reconocido que no se hacía bien».

Como desveló ABC el pasado 1 de septiembre, aquella reunión de la Asamblea Nacional Catalana fue la primera en la que se admitió el ingreso sin justificar de 1,5 millones de euros, lo que podría suponer la comisión de un delito fiscal del ejercicio anterior, el 2013. Quedaba claro, por los testimonios de los propios miembros de la organización, que existía un descontrol en las cuentas.

Buena prueba de ello fue el acto de constitución de la ANC, que tuvo lugar en el Palau Sant Jordi, en Barcelona, el 10 de marzo de 2012. Asistieron 7.000 personas, que corearon proclamas independentistas y que compraron numerosos productos proindependencia. Lo que no sabían los asistentes es que en ese acto se produjeron una serie de irregularidades que desembocaron en una auditoria externa, y todo a cuenta del «merchandising».

Pese a que el presupuesto inicial era de 3.000 euros al final se gastaron más de 14.000, lo que supuso un desfase del 400 por ciento. Pero no solo eso, además se contrató a una empresa que el día en que se celebró el acto no existía y que se constituyó formalmente nueve días después. También hubo un descontrol importante en la venta de entradas, en el servicio de autocares y en el servicio de «catering». En este último caso, la empresa contratada no fue la que presentó la oferta más económica, de modo que la ganadora acabó subcontratando a la que sí había elaborado la mejor propuesta.

Presupuesto millonario
Sin embargo, al finalizar el año la ANC sí presentó sus cuentas al Ministerio de Hacienda: en total, 3,5 millones de presupuesto destinado a la promoción de actos en favor de la independencia de Cataluña. El presupuesto se desglosa en tres fuentes de financiación. En primer lugar, las aportaciones de los socios, que entregaron 657.815 euros. La segunda partida es la que agrupa el conjunto de las ventas de productos de «merchandising», que supuso para la organización independentista unos ingresos de 1,1 millones de euros. Finalmente, en el capítulo de las donaciones la cifra final ascendió a 1,7 millones de euros.